Mis palabras son manantial de vida
Santiago 3:1-18 Santiago nos advierte que la lengua es un fuego, un mundo de maldad, un mal que no puede ser refrenado, llena de veneno mortal, existe una perspectiva que a veces pasamos por alto. Si la lengua tiene tanto poder para destruir, también tiene poder tiene para construir cuando está bajo el dominio del Espíritu Santo. No nos centraremos en el incendio que quema el bosque, sino en el fuego que da luz en la oscuridad, vamos a redescubrir el poder de tu lengua para impartir vida, dirección y esperanza. Santiago 3:3-4 "He aquí nosotros ponemos freno en la boca de los caballos para que nos obedezcan, y dirigimos así todo su cuerpo. Mirad también las naves; aunque tan grandes, y llevadas de impetuosos vientos, son gobernadas con un muy pequeño timón..." Santiago utiliza dos imágenes: el freno del caballo y el timón del barco, lo interesante de estas dos analogías no es el tamaño del objeto, sino su función: ambos sirven para dirigir. Imagina tu vida, tu ministerio o tu...