Manejando la critica
1 Pedro 2:23 "quien cuando le maldecían, no respondía con maldición; cuando padecía, no amenazaba, sino encomendaba la causa al que juzga justamente;"
En algún momentos todos hemos pasado por esto, estamos avanzando, construyendo, amando y sirviendo con la mejor de las intenciones y de repente, llega una palabra que nos lastima, nos sentimos juzgados, la crítica injusta es como una flecha lanzada en la oscuridad; no la ves venir, pero sientes el dolor cuando llega. En esos momentos, la tentación natural es levantar murallas, contraatacar o permitir que esas palabras definan nuestro valor.
Me gustaría invitarte a mirar la crítica injusta no como un obstáculo para tu destrucción, sino como una herramienta para tu crecimiento, Dios no desperdicia nada, ni siquiera las palabras que otros lanzan para destruirte.
La crítica injusta suelen ser las proyecciones, frustraciones y limitaciones de aquellos que te están criticando, cuando alguien te critica injustamente, la mayor parte del tiempo está confesando el estado de su propio corazón.
Pero aquí está el reto: ¿Tienes la madurez necesaria para discernir? A veces, dentro de una crítica injusta hay un 90% de mentira o mala actitud, pero hay un 1% de verdad que Dios quiere usar para pulirte, el instinto carnal dice: "todo es mentira, recházalo", el espíritu manso dice: "Señor, quita el veneno de estas palabras, pero si hay algo de verdad que me ayude a crecer, muéstramelo", esto requiere una gran valentía.
Miremos al Rey David en uno de sus momentos más bajos, En 2 Samuel 16, David huye de su propio hijo Absalón, está quebrantado, llorando y descalzo, de repente, sale un hombre llamado Simei, del clan de Saúl, y comienza a apedrear a David y a maldecirlo, gritándole "¡Sanguinario! ¡Malvado!".
Era una crítica injusta, David estaba sufriendo una traición, no actuando con maldad, Abisai, uno de los generales de David, reacciona como reaccionaríamos nosotros: "¿Por qué ha de maldecir este perro muerto a mi señor el rey? Te ruego que me dejes pasar, y le quitaré la cabeza", es la reacción lógica: Defensa y Venganza.
Pero la respuesta de David es impresionante, David dice: "Déjenlo que maldiga, pues el Señor se lo ha dicho... Quizá el Señor mire mi aflicción y me devuelva bien por la maldición de hoy"; David nos enseña tres cosas:
- No defendió su ego: Sabía quién era ante Dios y no necesitaba convencer a Simei.
- Vio la mano de Dios: Aceptó que Dios podía usar incluso a un enemigo para probar su corazón.
- Apostó por la restitución divina: Sabía que soportar la injusticia con paciencia atrae el favor de Dios.
La crítica injusta pierde su poder cuando estás seguro de tu identidad, si tu valor depende de la aprobación pública o de "tener la razón", serás destruido por las opiniones, pero si tu identidad está anclada en lo que Dios dice de ti, la crítica se convierte simplemente en información externa, no en una definición interna.
Imagina que tienes un billete de 100 dólares, si alguien te dice que ese billete es falso, que no vale nada, que es papel sucio... ¿El billete pierde su valor? No, su valor no lo determina la opinión de los demás, sino el respaldo de la autoridad que lo emitió.
Tú valor está respaldado por la sangre de Cristo, ninguna palabra humana puede devaluar lo que el Cielo ha comprado a precio de sangre, cuando entiendes esto, puedes responder con silencio.
¿Cómo aplicamos esto mañana por la mañana cuando llegue el comentario hiriente?
- La Pausa: No respondas de inmediato, la emoción es mala consejera, tómate un tiempo.
- El Filtro de la Oración: Lleva las palabras a la presencia de Dios. Dile: "Padre, esto me duele. ¿Hay algo de verdad aquí que debo cambiar? Si no la hay, te entrego esta carga".
- Bendice al Crítico: Esto es el mandato de Jesús, orar por quien te critica injustamente, bendecir al que te maldice libera tu corazón de la amargura, es imposible odiar a alguien por quien estás orando sinceramente, al hacerlo, cortas la cadena del dolor.
- Sigue Construyendo: Nehemías, cuando fue criticado y calumniado por Sanbalat y Tobías, no bajó del muro para debatir, él dijo: "Estoy haciendo una gran obra y no puedo bajar", no permitas que la crítica te distraiga de tu propósito, la mejor respuesta a la crítica injusta es una vida de frutos innegables.
Conclusión
Terminemos mirando a Jesús, Él fue llamado glotón, borracho, endemoniado y blasfemo, si el ser más perfecto que ha pisado la tierra fue criticado injustamente, ¿por qué nos sorprendemos cuando nos pasa a nosotros?
La crítica injusta es dolorosa, sí, pero es temporal, es una tormenta que pasará, lo que permanecerá es tu carácter probado, tu fe inquebrantable y la obra que Dios está haciendo a través de ti.
Aplicación práctica
- Escucharé las críticas, las analizaré y veré que cosa buena puedo sacar de ella.
- Orare bendiciendo a aquella persona que me está criticando, porque esa persona esta: enojada, esa persona es impotente ante el éxito que tengo, envidiosa, está mostrando su corazón endurecido.
Si este devocional ha sido de bendición para tu vida, compártelo.
Comparte en los comentarios lo que Dios te ha hablado a través de este devocional.
Dios te bendiga

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