La victoria en el valle


Todos deseamos vivir de Victoria en Victoria, las montañas representan esos momentos de visión sin límite y triunfos, donde el aire es puro; pero, pasamos mucho tiempo por los valles  (pruebas) que celebrando en las cimas de las montañas (victorias), el valle suele tener mala reputación; lo asociamos con la sombra, el desierto, el agotamiento o el silencio de Dios, pero, ¿y si te dijera que el valle no es el lugar donde tu fe viene a morir, sino el campo de entrenamiento donde se asegura tu próxima victoria?

La Biblia muestra que las victorias más contundentes del pueblo de Dios se iniciaron en la prueba, el valle es un paso necesario hacia tu destino, es allí donde aprendemos a depender de Dios y donde Su poder se perfecciona directamente en nuestra debilidad.

En Primera de Reyes encontramos un relato que muestra lo que estoy diciendo; los sirios, derrotados por Israel en las montañas, llegaron a una conclusión errónea, sus consejeros decían: "Sus dioses son dioses de los montes, por eso nos han vencido; mas si peleáremos con ellos en la llanura, se verá si no los vencemos" (1 Reyes 20:23), el enemigo piensa que si pasas por un valle de crisis, Dios te ha abandonado y estás derrotado, que grande equivocación.

Pero la respuesta de Dios fue contundente: "Por cuanto los sirios han dicho: Jehová es Dios de los montes, y no Dios de los valles, yo entregaré toda esta gran multitud en tu mano, para que conozcáis que yo soy Jehová." (1 Reyes 20:28), Dios declara Su soberanía total sobre tus puntos altos y bajos, Él se glorifica al deshacer los planes del enemigo precisamente donde te creían frágil, no temas al valle; tu Creador ha descendido para pelear a tu lado.

Asegurar la victoria desde el valle requiere un profundo cambio de perspectiva, exige dejar de ver las circunstancias adversas como un castigo para empezar a verlas como una plataforma, no eres una víctima de las situaciones, sino un vencedor en pleno entrenamiento, si hoy te encuentras en un punto bajo, si la sombra parece grande, cobra ánimo y fortalece tu corazón, estás en la posición exacta donde Dios obra Sus milagros más poderosos.

Oración: Señor, gracias porque eres soberano en las cimas de las montañas y en los valles oscuros, cuando me siento presionado, recuérdame siempre que estás puliendo mi carácter para propósitos mayores, abre mis ojos espirituales para encontrar en este valle la provisión perfecta para mi próxima batalla, y dame valentía para adorarte con gozo en la prueba, gracias porque sé que no estoy solo, sé que estás a mi lado, esperando darme la victoria, en el nombre de Cristo Jesús, amén.

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Dios te bendiga

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