Esfuérzate y se valiente
Muchas veces nos encontramos frente a nuestros ríos Jordán, las aguas parecen caudalosas y el territorio al otro lado, aunque prometido y lleno de bendiciones, a veces parece estar habitado por gigantes, desafíos complejos o crisis de fe, es en esos momentos, cuando nuestras rodillas flaquean, Dios dice: "Esfuérzate y sé valiente".
Este no es un consejo motivacional; es un mandato de parte de Dios, no buscamos una fórmula mágica para que desaparezca el miedo, sino una brújula que nos fortalezca, nos anime y nos recuerde que nuestro llamado no depende de nuestras capacidades, sino de la presencia de Dios en nuestras vidas.
Josué había visto abrirse el Mar Rojo, había caminado por el desierto y había espiado la tierra de Canaán, ahora la responsabilidad recaía sobre sus hombros, ahora, le tocaba guiar a una nación entera hacia una tierra hostil, asumiendo el liderazgo; ese peso era muy grande.
Es natural imaginar que Josué sentía temor, la respuesta de Dios ante esa presión no fue cambiar las circunstancias externas, ni reducir el tamaño de los enemigos, sino fortalecer el corazón y el enfoque de Josué, Dios no promete un ministerio o una vida libre de obstáculos; promete una compañía que nos permite superar cualquier obstáculo.
Esforzarse se refiere a aferrarse fuertemente a algo, ser firme, atarse a una verdad, de una determinación mental y espiritual de aferrarnos a las promesas de Dios cuando las circunstancias a nuestro alrededor parecen inestables.
Ser valiente implica tener una mente alerta, audaz y un paso firme, es la capacidad de mantener el rumbo sin dejarse intimidar, juntas, estas palabras no describen la ausencia de miedo, ser valiente no es dejar de sentir temor; es avanzar con paso firme y visión estratégica a pesar de que se tenga miedo.
Dios sabe que nuestra tendencia es desanimarnos, la frase "no desmayes" implica la orden de no dejarse quebrar ni aterrorizar por el panorama, ¿Cuántas veces nos sentimos abrumados por la oposición o por pruebas que vienen una tras otra?
Pero el mandato de no temer viene inmediatamente seguido por la razón más poderosa del universo: "porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas", nuestra valentía no debe surgir de una autoconfianza ciega, si dependemos únicamente de nuestras fuerzas, de nuestro intelecto o de nuestras estrategias humanas, eventualmente nos agotaremos, nuestra fortaleza es directamente proporcional a nuestra consciencia de la presencia de Dios, el miedo nos hace mirar hacia adentro, hacia nuestras debilidades; la valentía bíblica nos impulsa a mirar hacia arriba, hacia el poder de Dios.
Oración: Padre Celestial, te damos gracias porque Tus palabras son vida, verdad y fortaleza para nuestra alma, hoy reconocemos que a veces el peso del liderazgo y los problemas intentan paralizarnos, te rogamos que infundas en nosotros ese espíritu de valentía y esfuerzo, ayúdanos a aferrarnos a Tus promesas con firmeza y a caminar con la certeza de que no estamos solos, danos discernimiento para ver las opciones que nos presentas cuando enfrentamos obstáculos, que en nuestro servicio, en nuestro trabajo y en cada decisión que tomemos, reflejemos la paz, el gozo y la confianza inamovible de saber que Tú estás con nosotros dondequiera que vayamos, en el nombre de Jesús. Amén.
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Dios te bendiga

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