Nuevos comienzos


Isaías 43:19 "
He aquí que yo hago cosa nueva; pronto saldrá a luz; ¿no la conoceréis? Otra vez abriré camino en el desierto, y ríos en la soledad."

Hay un deseo en el corazón de muchos por la oportunidad de presionar el botón de reinicio, todos, en algún momento, hemos visto el desorden de ciertas decisiones, el duelo por etapas que concluyeron y hemos deseado tener la oportunidad de volver a hacer las cosas.

Nuestra cultura nos enseña a asociar los nuevos comienzos con fechas marcadas: el primer día de enero, el primer día de la semana, un aniversario o el inicio de un proyecto, ¿Cuántas veces hemos dicho, el lunes empiezo, empiezo el primero?, pero, un nuevo comienzo no está marcado por una fecha específica, sino por la gracia de Dios que perdona el pasado.

Para entender a Dios como el autor de lo nuevo, es necesario analizar cómo opera en los momentos más oscuros, el profeta Jeremías, en el libro de Lamentaciones, escribe desde: las ruinas de Jerusalén, todo lo que su pueblo conocía, su estructura, su templo y su seguridad, había colapsado, el futuro parecía desolador.

Es precisamente desde ese abismo de desesperación donde surge una de las declaraciones de fe más increíbles de toda la Biblia: "Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias. Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad" (Lamentaciones 3:22-23).

Los nuevos comienzos de Dios casi nunca se dan en condiciones ideales, normalmente, nacen de nuestro dolor, Dios no se cruza de brazos esperando a que tengamos todo bajo control para ofrecernos una nueva oportunidad, su misericordia se renueva cada mañana, desafiando y ahuyentando la oscuridad del día anterior.

Cuando Isaías profetiza de parte de Dios: "He aquí que yo hago cosa nueva" (Isaías 43:19), a veces le pedimos a Dios que arregle nuestro pasado, que repare nuestra vieja estructura o que nos devuelva a "los buenos tiempos", pero Dios no es un simple reparador de antigüedades; Él es un Creador de cosas nuevas.

Cuando el apóstol Pablo dice que "si alguno está en Cristo, nueva criatura es" (2 Corintios 5:17), no significa algo que es simplemente reciente en el tiempo, sino algo nuevo en calidad; algo que no existía antes.

Él no quiere darte una versión ligeramente mejorada de tu antigua vida o de tu antiguo ministerio; Él quiere darte algo totalmente nuevo, algo radicalmente diferente, infundido con Su Espíritu y Su diseño, comprender esto inyecta una esperanza inquebrantable, pues significa que tu futuro no tiene por qué ser una mera repetición melancólica de tu pasado.

Para tener lo nuevo de Dios, existe una exigencia que a veces dolorosa: debemos estar dispuestos a soltar lo viejo, inmediatamente antes de prometer hacer algo nuevo, el Señor instruye: "No os acordéis de las cosas pasadas, ni traigáis a la memoria las cosas antiguas" (Isaías 43:18).

Es imposible navegar hacia nuevos horizontes si nos negamos a desatar las sogas que nos unen al muelle del ayer, Pablo entendió este principio cuando escribió: "olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante" (Filipenses 3:13).

A veces nos aferramos a la culpa, creyendo que no merecemos avanzar, otras veces, nos aferramos a nuestras glorias pasadas, a cómo Dios obró hace años, y esa nostalgia nos impide ver los caminos que Dios está abriendo hoy.

Dios promete abrir "ríos en la soledad", en la mentalidad bíblica, el desierto es lugar de prueba, pero también de revelación, el agua allí significa vida, supervivencia y un milagro, un nuevo comienzo con Dios a menudo implica encontrar recursos espirituales, emocionales e incluso lógicos en lugares donde, según la mente humana, no debería haber absolutamente nada.

Si hoy te sientes atravesando un lugar árido, anímate, El Dios al que sirves es experto en cosas imposibles, Su sola palabra crea la condición para el milagro, mantente con expectativa todo el tiempo de lo que Dios va a hacer, a veces, el nuevo comienzo no se anuncia con trompetas ni eventos masivos; comienza como algo pequeño que puede pasar desapersivido.

Oración: Padre, te doy gracias porque eres, el Dios de los nuevos comienzos, de las nuevas oportunidades, te pido que me perdones por las veces que he mirado el pasado que he ignorado el futuro que estás construyendo frente a mí, hoy elijo, en un acto de fe, soltar mis fracasos, mis viejos esquemas y mis temores, abre mis ojos espirituales para ver con claridad los caminos que estás trazando en mis desiertos personales y los ríos que estás haciendo fluir en mi soledad, renueva mi pasión, fortalece mi mente y ayúdame a caminar con la certeza absoluta de que tus misericordias hoy son completamente nuevas. En el nombre de Jesús, Amén.

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Dios te bendiga

(Inspirado por mi esposa y su amiga)

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