La mano de Dios


Al mirar hacia el futuro, es fácil sentir incertidumbre, las malas noticias, las guerras, los desafíos familiares o de salud pueden llevarnos a sentir ansiedad, ¿Cuántas veces nos hemos preguntado... Qué pasará mañana?

La Palabra de Dios nos recuerda una verdad: no necesitamos conocer qué el futuro, porque conocemos a quien sostiene ese futuro, cuando comprendemos que cada amanecer es un regalo, la perspectiva cambia, dejamos de ser esclavos de la preocupación para convertirnos en hijos que confían.

A los seres humanos nos encanta planificar, trazamos metas, buscamos tener el control de nuestro entorno, pero la vida tiene una forma particular de recordarnos que el control absoluto de las circunstancias terrenales es solo una ilusión, una mala decisión, un problema inesperado, pueden alterar nuestros planes en un instante.

¿Debería esto desanimarnos? ¡Todo lo contrario! descubrir que no tenemos el control es el primer paso que nos anima a depositar nuestra confianza en el único que gobierna sobre el tiempo y el espacio, El rey David lo expresó en el Salmo 31:15: "En tu mano están mis tiempos", David vivió huyendo por su vida, enfrentó traiciones y lideró una nación en tiempos difíciles, pero, su paz no provenía de estrategias militares, sino de la certeza de que su vida estaba escondida en el hueco de la mano de Dios.

Para confiar nuestro mañana a alguien, necesitamos conocer su carácter, si nuestro futuro estuviera en manos del azar, tendríamos motivos para tener temor, si estuviera determinado por los gobiernos de este mundo, viviríamos en angustia; pero nuestro mañana está sostenido por las mismas manos que formaron el universo con su poder, las mismas que separaron el Mar Rojo y, sobre todo, las mismas manos que fueron traspasadas por clavos en una cruz por amor a nosotros.

Jeremías 29:11, nos recuerda que sus planes son de bienestar y no de mal, para darte un futuro y una esperanza, cuando la duda pase por tus pensamientos, mira a la cruz, Dios no escatimó a su propio Hijo, ¿Cómo no habrán de sostenerte con firmeza el día de mañana? son manos fuertes para proteger, tiernas para consolar y sumamente sabias para guiar tus decisiones.

No permitas que la duda apaguen la llama de tu fe, el mañana puede ser un misterio para nuestra mente finita, pero es una historia conocida por nuestro Dios, camina hoy con valentía, sabiendo que tu vida y tus propósitos no son producto de la casualidad, sino un diseño sostenido por el amor inagotable del Creador.

Oremos: Padre Celestial, te damos gracias porque eres el Alfa y la Omega, perdónanos por las veces que hemos intentado cargar con el peso del futuro sobre nuestros hombros, olvidando que tú sostienes el universo, hoy decidimos soltar el control y depositar nuestras ansiedades en tus manos fieles, ayúdanos a trabajar hoy con excelencia, pero confiando en que tú ya estás en nuestro mañana preparando el camino, fortalece nuestro espíritu, danos sabiduría para cada decisión y haznos portadores de tu paz inextinguible, en el nombre poderoso de Jesús, Amén.

Comenta lo que Dios te ha ministrado.

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Dios te bendiga

Comentarios

  1. Muchas veces estamos con lo afanes del mundo, pero cuando estamos en intimidad y lectura de su palabra.. el Espíritu Santo, nos recuerda que tenemos un padre, y que en sus manos confiamos en el plenamente y eso nos da paz.

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