Cómo para el Señor


Colosenses 3:23-24 "
23 Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres; 
24 sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia, porque a Cristo el Señor servís."

En la Biblia descubrimos que Dios fue el primer trabajador, Él diseñó y ordenó la creación, y luego le delegó al ser humano la tarea de administrarla y multiplicarla, por lo tanto, el trabajo humano no es producto de una maldición, sino parte de un diseño divino.

Un administrador que gestiona presupuestos con absoluta transparencia glorifica a Dios tanto como quien dirige un tiempo de oración, alguien que toma decisiones financieras o de inversión basándose en principios éticos está adorando a Dios, tu escritorio, tu lugar de negocios o tu entorno es tu verdadero púlpito de lunes a viernes, la integridad que demuestres allí probablemente será el mensaje más poderoso que tus colegas o clientes llegarán a presenciar.

El profeta Daniel no ejercía su ministerio como sacerdote en el templo de Jerusalén; era un funcionario público en Babilonia, un imperio que podríamos pagano y secular, Daniel estaba en la política, las finanzas públicas y la burocracia de su tiempo.

El libro de Daniel relata en su capítulo 6 que los otros funcionarios, llenos de envidia, buscaron motivos para acusarlo en los asuntos de la administración del reino, pero: "no pudieron hallar ningún motivo de acusación ni falta alguna, porque él era fiel, y no se halló en él negligencia ni corrupción".

Daniel no sobrevivió en Babilonia aislándose, sino realizando su labor con un nivel de excelencia y pureza que ni siquiera sus peores enemigos pudieron encontrar una falla en su gestión

La verdadera prueba de nuestra fe no ocurre cuando estamos rodeados de personas que comparten nuestras creencias, sino cuando nos enfrentamos a ese momento a solas en el que podemos omitir un pequeño detalle, o exagerar un dato a nuestro favor o tomar ventaja en una negociación, sabiendo que nadie se dará cuenta.

Caminar en nuestra vida sabiendo que : Dios lo ve todo, y Él es nuestro verdadero y último empleador, trae beneficios:

  • Paz mental absoluta: quien camina en verdad no necesita recordar qué historia le contó a qué persona.
  • Autoridad inquebrantable: aunque la falta de ética puede ofrecer ganancias rápidas, la integridad genera respeto, confianza y autoridad moral.
  • Luz en la oscuridad: tu comportamiento recto desafía el cinismo del sistema y ofrece a otros una esperanza real de que la rectitud aún es posible.

Habrá días en los que tu compromiso radical con la verdad te costará, es posible que pierdas una ventaja temporal por negarte a participar en algo dudoso, en esos momentos de duda, repite para ti mismo: "sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa", es probable que pierdas a corto plazo, pero estarás creando carácter, ese carácter que has creado bajo presión tiene un valor incalculable.

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Dios te bendiga

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