Rescatando al soldado Ryan (Extendido)


Gálatas 6:1 "Hermanos, si alguno fuere sorprendido en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restauradle con espíritu de mansedumbre, considerándote a ti mismo, no sea que tú también seas tentado."

Imagina por un momento un campo de batalla, cuando un soldado cae herido, sus compañeros no corren hacia él para exhortarlo sobre por qué no se agachó a tiempo, ni para burlarse de su dolor, la reacción de un verdadero ejército es cubrir al caído, sacarlo de la línea de fuego y llevarlo a un lugar seguro donde puedan sanarlo.

¿Qué sucede en la iglesia? Parecemos buitres que están al acecho de cualquiera que ha caido para devorarlo, cuando alguien cae: corremos a señalar, a juzgar o, peor aún, a aislar al herido, pero Pablo nos llama a ser especialistas en restaurar al caído.

La frase "sorprendido en alguna falta" sugiere que el pecado, a veces, nos tiende una emboscado, no siempre es una rebelión premeditada con el puño en alto contra Dios; muchas veces es un resbalón en un momento de debilidad, una mala decisión en un día difícil, o una vieja herida que se abre de nuevo.

No somos ángeles impecables, sino seres humanos en proceso de redención, El hecho de que alguien haya caído no significa que su fe fuera falsa o que Dios lo haya abandonado, significa que es humano y que necesita ayuda, la iglesia no es un museo de santos perfectos, sino un hospital para pecadores que están sanando; no te confundas, no es excusa para pecar.

Misión Restauración.

La palabra griega que Pablo usa para "restaurar" es katartizo, se usaba para dos cosas principalmente:

  1. Remendar las redes de pesca (Mateo 4:21).

  2. Ajustar un hueso dislocado para que vuelva a su lugar.

Piénsalo bien. Restaurar no es simplemente decir "no pasó nada", si tienes un hueso dislocado, duele; ponerlo en su sitio requiere firmeza, pero requiere ser delicado, si lo haces de manera torpe, rompes el hueso; si no lo haces, la persona queda lisiada.

La restauración es el proceso de tomar la vida rota de un hermano y, con paciencia ayudar a poner las piezas en su lugar para que vuelva a ser útil en el Reino, el objetivo de la disciplina cristiana nunca es el castigo; siempre es la recuperación.

Ser "espiritual" en este contexto no significa ser místico, ni tener un halo de luz, ni hablar en lenguas más fuerte que los demás, ser espiritual significa andar en el Fruto del Espíritu, sólo alguien que tiene amor, paciencia, benignidad y templanza está calificado para tocar la herida de otro.

Si intentamos corregir a alguien desde nuestra carne (desde el enojo, el orgullo o la superioridad moral), vamos a terminar matando al herido, pero cuando nos acercamos llenos del Espíritu, nuestras manos se convierten en extensiones de las manos de Jesús.

La mansedumbre es poder bajo control, esa es la medicina necesaria para el alma, ¿Alguna vez has necesitado que alguien te cure una herida física? agradeces cuando la enfermera tiene "mano suave"; de la misma manera, el caído necesita saber que quien se acerca a él no viene a condenarlo, viene con amor a restaurarlo.

La mansedumbre le dice al caído: "estoy aquí contigo, no soy mejor que tú, estoy triste por lo que pasó, pero estoy comprometido con tu restauración, Dios te da otra oportunidad".

El enemigo te condena: "Ya no sirves, Dios se cansó de ti, mira lo que hiciste, otras vez caíste, hasta cuándo vas a seguir así", la mansedumbre de un hermano es la voz de Dios que contrarresta esa mentira, diciendo: "Todavía hay propósito para ti, levántate, ciñe tus lomos y camina".

Pablo nos da la vacuna contra el orgullo: Mírate al espejo.

"No sea que tú también seas tentado", esta es la dosis de realidad que nos mantiene humildes, la única diferencia entre el hermano que cayó y el que lo está levantando es, muchas veces, un momento de gracia, todos estamos hechos del mismo polvo, todos somos vulnerables, no ayudamos al caído desde una posición de superioridad, sino desde el suelo, hombro con hombro, reconociendo que ambos necesitamos al mismo Salvador cada mañana.

Conclusión

Si hoy eres tú quien ha caído, quiero que sepas que tu historia no ha terminado, El hueso puede ser reajustado, la red puede ser remendada, de hecho, muchas veces un hueso soldado se vuelve más fuerte en el punto donde se fracturó, Dios es experto en tomar nuestros fracasos y convertirlos en victorias, no te aísles; permite que la familia de la fe te vende las heridas.

Y si hoy estás de pie, mira a tu alrededor ¿Hay alguien que cayó? ¿Alguien ha desaparecido de la congregación por vergüenza? No esperes a que ellos vuelvan; ve tú, pero no vayas con el dedo acusador, ve con el botiquín de primeros auxilios del katartizo, ve con el Espíritu de mansedumbre.

Los Navy Seals una fuerza de élite del ejército norteamericano, tienen una lealtad feroz, "no dejar a nadie atrás", que los obliga a rescatar a los heridos o muertos, la iglesia más hermosa no es la que nunca falla, sino la que nunca deja a un caído atrás.

Aplicación práctica

  • Cuando vea a alguien que cayó, no voy a murmurar.
  • Cuando vea a alguien que cayó, lo voy a restaurar con amor.
  • Cuando vea a alguien que cayó, tendré misericordia, porque yo también puedo caer.


Si este devocional ha sido de bendición para tu vida, compártelo.

Comparte en los comentarios lo que Dios te ha hablado a través de este devocional.

Dios te bendiga 

Comentarios

Entradas populares de este blog

El Evangelio de la Restauración en la Era del Juicio

Calma en medio de la tormenta

Aunque todo se destruya, sigo vivo